Mes patrio
2020 - 2025
Septiembre es en México el mes patrio. Diversos acontecimientos históricos ocurridos en estas fechas otorgaron al noveno mes del año su carácter patriota: el inicio de la Guerra de Independencia, la defensa del Castillo de Chapultepec y la consumación del movimiento independentista. Incluso los fuertes sismos de 1985 y 2017 han reforzado la carga nacional que el mes de septiembre posee en la memoria colectiva.
La nomenclatura de las calles en la Ciudad de México ha atravesado distintas etapas históricas. Durante la época colonial predominó un sistema de denominaciones ligado al costumbrismo urbano y a referencias cotidianas. Tras la Independencia y en el periodo posterior a la Guerra de Reforma, se consolidó una lógica conmemorativa que incorporó fechas, batallas, leyes y personajes históricos a la traza urbana. Aunque en un momento posterior se intentó sustituir estas denominaciones por un sistema numérico, la ciudad terminó por reafirmar la dimensión conmemorativa de su nomenclatura, sistema que se usa actualmente en todo el país.
En 2020 comencé el proyecto Ciudad Calendario, cuya intención es registrar fotográficamente las 366 fechas del calendario existentes en la megalópolis del Valle de México en forma de calles, mercados, escuelas, edificios o grupos de Alcohólicos Anónimos. Los sitios que integran el proyecto, del cual se desprende la pieza Mes Patrio, responden a esa memoria inscrita en el espacio urbano. Sus nombres evocan acontecimientos, documentos fundacionales y episodios históricos que forman parte de la narrativa local, y al suceder en la capital política del país, la historia de sus calles se entrelaza con la historia nacional.
En el caso del mes de septiembre, he fotografiado sitios que representan cada uno de los treinta días del mes. Es el único mes que he logrado completar dentro de mi proyecto calendárico, lo que refuerza su carácter patriótico.
Existe, sin embargo, una ausencia significativa en esta geografía: el 26 de septiembre. No hay en la ciudad ni una sola calle que lleve ese nombre. El acontecimiento significativo asociado a esa fecha, la desaparición, en 2014, de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, difícilmente se traducirá en una denominación urbana. Por ello, el registro correspondiente a ese día no es una calle, sino su antimonumento. La imagen documenta una pinta con la fecha en una barricada frente al Palacio de Bellas Artes, realizada después de una marcha conmemorativa del suceso.
Mes Patrio reúne treinta imágenes que fueron producidas en recorridos que en conjunto alcanzaron 1,355 kilómetros. Las imágenes que conforman esta publicación fueron tomadas en distintos años, pero siempre en el día correspondiente al lugar que cada una representa. Este proceso implicó desplazamientos a diversos puntos de la ciudad y cuatro municipios de su zona metropolitana: Naucalpan el día primero, 11, 23 y 28; Ecatepec, en más de diez ocasiones; Escandón el día 13; Tlatelolco el día 15; el Centro Histórico el día 16; Atizapán el 18; La Conchita el 24; Iztapalapa el 25; Ticomán el 27; el Ajusco el 29; y Peralvillo el día 30. Estos desplazamientos fueron marcados por la transición del verano al otoño con sus lluvias persistentes, mañanas claras, calles inundadas y banquetas cubiertas de musgo.
Más allá de las fotografías que aquí presento, con frecuencia regresan a mí las imágenes de los trayectos: calles y avenidas, casas y negocios por los que paso, y que a veces recuerdo con los ojos cerrados cuando intento dormir o suspender el diálogo interno. Gracias a este proyecto he visitado espacios que nunca imaginé recorrer, aprendido rutas que nunca pensé memorizar y presenciado la dignidad visual presente en cada rincón de la urbe. No hay punto que haya visitado donde no existan gestos de mantenimiento o decoración, ni lugar donde falte una pared recién pintada de un color vibrante, jardineras con plantas y flores bien cuidadas, o un letrero en alguna calle que nos diga su nombre, y en ocasiones, el nombre de la familia que ahí habita. Los nombres tienen poder: en estos casos, afirman el ingreso de estos espacios a la historia. Sitios que alguna vez permanecieron en el limbo de una ruralidad asociada a la exclusión y la precariedad encuentran, a través de su nombre, una inscripción en la memoria colectiva de la ciudad.
Tener un nombre es, en última instancia, una de las condiciones básicas para existir.
Analog Typologies Press
México
2026
40 páginas
28 × 23 cm.
Impresión en risografía a una tinta en papel blanco hueso
Tiraje de 150 ejemplares
Analog Typologies Press
México
2026
40 páginas
28 × 23 cm.
Impresión en risografía a una tinta en papel blanco hueso
Tiraje de 150 ejemplares